
Residuos que dan vida
La magia del compostaje en la ciudad
Cada año, en el Sitio de Disposición Final, más conocido como vertedero de la zona 3, se producen alrededor de 420 metros cúbicos (264 toneladas) de abono natural y para lograr esto, se han construido más de 20 pilas de compostaje, donde el material orgánico se convierte en un valioso recurso que se destina para nutrir las plantas y flores de los viveros municipales que luego dan color y vida a los espacios públicos de nuestra ciudad.
Este valioso recurso también es utilizado en el programa NutriHuertos Municipales, una iniciativa de la Secretaría de Asuntos Sociales de la esposa del alcalde, que ha sido diseñado para promover la agricultura urbana sostenible, beneficiando a cientos de familias en la ciudad.
Un elemento clave en su éxito es el compost, un abono orgánico que mejora la calidad del suelo y potencia el valor nutricional de los alimentos cosechados. Gracias a este recurso, generado en el Sitio de Disposición Final, se han impulsado prácticas agrícolas que contribuyen a reforzar la vida saludable en los hogares de la ciudad.


Compost producido en el Sitio de Disposición Final, zona 3, 2025
Un impacto comunitario en crecimiento
Desde el 2020, se han utilizado anualmente 900 libras de compost en diferentes espacios de la ciudad, fortaleciendo huertos comunitarios, escolares y urbanos. En zonas 1, 5, 11, 15 y 17, los NutriHuertos comunitarios abarcan 234 metros cuadrados, donde cada año más de 400 personas adquieren conocimientos en técnicas agroecológicas que pueden replicar en casa.
En el ámbito educativo, 14 Jardines Infantiles y Centros Educativos municipales, junto a otras instituciones públicas y privadas, han integrado el compostaje en sus huertos escolares, sumando 178 metros cuadrados de cultivos destinados a enriquecer la alimentación de los niños con productos frescos y nutritivos.

Entrega de pilones a vecinos en zona 5 para la elaboración de su propio NutriHuerto
Un ejemplo significativo de recuperación ambiental y social es la Finca Urbana La Chácara, en zona 5, donde el compost ha permitido transformar 150 metros cuadrados de lo que antes fue un basurero clandestino en un espacio productivo, involucrando a 15 familias y 120 alumnos de primaria en el cultivo de hortalizas y frutales, promoviendo la educación ambiental y la seguridad alimentaria.
Un modelo de sostenibilidad para la ciudad
Gracias al uso del compost del Vertedero, estos espacios no solo producen alimentos saludables, sino que también fomentan el aprendizaje, la convivencia y la regeneración ambiental. Cada NutriHuerto es un claro ejemplo de cómo la gestión de residuos puede transformar comunidades y generar un impacto positivo en la vida de los vecinos, haciendo de la ciudad de Guatemala el mejor lugar para vivir.
“Con los NutriHuertos estamos transformando espacios y brindando oportunidades a las familias para que produzcan sus propios alimentos. Es una forma de hacer comunidad, de cuidar nuestro entorno y de demostrar que juntos podemos construir una ciudad más verde y sostenible, un lugar de oportunidades.” Ricardo Quiñónez, alcalde.

Capacitación sobre NutriHuertos a vecinos por colaboradores del Programa +Vida
🤯👀 ¡Al Descubierto!
— MuniGuate (@muniguate) March 6, 2025
Esta es la realidad de basurero de #Zona3 que no quieren que veas. 🫣
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